Esa gente más bien es enemiga de la paz y de ningún modo bienaventurada[73]. Mt 5,3-12; Lc 6,20-23). semanal en lengua española (18 octubre 2013), p. 12. Quiero que María corone estas reflexiones, porque ella vivió como nadie las bienaventuranzas de Jesús. 177. Aceptar cada día el camino del Evangelio aunque nos traiga problemas, esto es santidad. No puedo dejar de recordar aquella pregunta que se hacía santo Tomás de Aquino cuando se planteaba cuáles son nuestras acciones más grandes, cuáles son las obras externas que mejor manifiestan nuestro amor a Dios. 84. Así es posible acoger aquella exhortación de san Pablo: «Llorad con los que lloran» (Rm 12,15). [125] Colaciones sobre el Hexaemeron, 1, 30. Cuando hay circunstancias que nos abruman, siempre podemos recurrir al ancla de la súplica, que nos lleva a quedar de nuevo en las manos de Dios y junto a la fuente de la paz: «Nada os preocupe; sino que, en toda ocasión, en la oración y en la súplica, con acción de gracias, vuestras peticiones sean presentadas a Dios. 11,1-12,3) y sobre todo se nos invita a reconocer que tenemos «una nube tan ingente de testigos» (12,1) que nos alientan a no detenernos en el camino, nos estimulan a seguir caminando hacia la meta. [24] Benedicto XVI, Catequesis (13 abril 2011): LâOsservatore Romano, ed. [3] Conc. 31-46), Jesús vuelve a detenerse en una de estas bienaventuranzas, la que declara felices a los misericordiosos. ¿Dejas que su fuego inflame tu corazón? En ellas se expresa un inmanentismo antropocéntrico disfrazado de verdad católica. El Señor nos dejó bien claro que la santidad no puede entenderse ni vivirse al margen de estas exigencias suyas, porque la misericordia es «el corazón palpitante del Evangelio»[81]. Si nos descuidamos nos seducirán fácilmente las falsas promesas del mal, porque, como decía el santo cura Brochero, «¿qué importa que Lucifer os prometa liberar y aun os arroje al seno de todos sus bienes, si son bienes engañosos, si son bienes envenenados?»[122]. 2 Co 5,14) y podamos decir con san Pablo: «¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!» (1 Co 9,16). ap. El gnosticismo es una de las peores ideologías, ya que, al mismo tiempo que exalta indebidamente el conocimiento o una determinada experiencia, considera que su propia visión de la realidad es la perfección. ¡Toma nota! No tengas miedo de apuntar más alto, de dejarte amar y liberar por Dios. 1970. Porque los mansos, más allá de lo que digan las circunstancias, esperan en el Señor, y los que esperan en el Señor poseerán la tierra y gozarán de inmensa paz (cf. Pero en realidad, eso que creemos saber debería ser siempre una motivación para responder mejor al amor de Dios, porque «se aprende para vivir: teología y santidad son un binomio inseparable»[42]. Tampoco la historia desaparece. Y la paz de Dios, que supera todo juicio, custodiará vuestros corazones» (Flp 4,6-7). [4] Cf. Las persecuciones no son una realidad del pasado, porque hoy también las sufrimos, sea de manera cruenta, como tantos mártires contemporáneos, o de un modo más sutil, a través de calumnias y falsedades. 2c: LâOsservatore Romano (12 julio 2017), p. 8. Dar y perdonar es intentar reproducir en nuestras vidas un pequeño reflejo de la perfección de Dios, que da y perdona sobreabundantemente. Nada manchado por la falsedad tiene un valor real para el Señor. Dado en Roma, junto a San Pedro, el 19 de marzo, Solemnidad de San José, del año 2018, sexto de mi Pontificado. 100. No nos hace bien mirar desde arriba, colocarnos en el lugar de jueces sin piedad, considerar a los otros como indignos y pretender dar lecciones permanentemente. Inténtalo escuchando a Dios en la oración y reconociendo los signos que él te da. Al contrario. Esta bienaventuranza nos hace pensar en las numerosas situaciones de guerra que se repiten. En contra de la tendencia al individualismo consumista que termina aislándonos en la búsqueda del bienestar al margen de los demás, nuestro camino de santificación no puede dejar de identificarnos con aquel deseo de Jesús: «Que todos sean uno, como tú Padre en mí y yo en ti» (Jn 17,21). Esto es parte del misterio que las mentalidades gnósticas terminan rechazando, porque no lo pueden controlar. Aquí tienes cinco razones por las que deberías usar mejor la herramienta, Esta máscara de pestañas, que adora Victoria Beckham, crea un efecto lifting en una sola pasada, abre y rejuvenece la mirada y se elimina solo con agua tibia. Recordemos que cuando el Nuevo Testamento habla de los sufrimientos que hay que soportar por el Evangelio, se refiere precisamente a las persecuciones (cf. Pretenderlo sería confiar demasiado en nosotros mismos. En este llamado a reconocerlo en los pobres y sufrientes se revela el mismo corazón de Cristo, sus sentimientos y opciones más profundas, con las cuales todo santo intenta configurarse. Flp 2,6-8; Jn 1,14). Él «huye de la falsedad, se aleja de los pensamientos vacíos» (Sb 1,5). Seguramente, los acontecimientos decisivos de la historia del mundo fueron esencialmente influenciados por almas sobre las cuales nada dicen los libros de historia. Tal actitud de escucha implica, por cierto, obediencia al Evangelio como último criterio, pero también al Magisterio que lo custodia, intentando encontrar en el tesoro de la Iglesia lo que sea más fecundo para el hoy de la salvación. Hemos dicho tantas veces que Dios habita en nosotros, pero es mejor decir que nosotros habitamos en él, que él nos permite vivir en su luz y en su amor. Para ser santos no es necesario ser obispos, sacerdotes, religiosas o religiosos. 129. 46. Esa reflexión podría ser útil, pero nada es más iluminador que volver a las palabras de Jesús y recoger su modo de transmitir la verdad. Concédeme la gracia de comprender las bromas, para que conozca en la vida un poco de alegría y pueda comunicársela a los demás. 118. Deja que todo esté abierto a Dios y para ello opta por él, elige a Dios una y otra vez. Es sin duda un tener, pero sobre todo es una manera de ser. ¿Será real… o un espejismo? En el fondo, la falta de un reconocimiento sincero, dolorido y orante de nuestros límites es lo que impide a la gracia actuar mejor en nosotros, ya que no le deja espacio para provocar ese bien posible que se integra en un camino sincero y real de crecimiento[51]. Pero esta cooperación de ninguna manera hace que la justificación misma y la amistad con Dios se vuelvan objeto de un mérito humano. Pensemos, por ejemplo, en los siete santos fundadores de la Orden de los Siervos de María, en las siete beatas religiosas del primer monasterio de la Visitación de Madrid, en san Pablo Miki y compañeros mártires en Japón, en san Andrés Kim Taegon y compañeros mártires en Corea, en san Roque González, san Alfonso Rodríguez y compañeros mártires en Sudamérica. [â¦] El mal no es solamente una deficiencia, sino una eficiencia, un ser vivo, espiritual, pervertido y pervertidor. 166. El pequeño detalle de pedir a sus discípulos que vieran cuántos panes tenían. La Belleza se revela en la Creación de ahí que el asombro ante la belleza invita al entendimiento humano a descubrir lo bello. En el fondo, es el deseo de Dios que no puede dejar de manifestarse de alguna manera en medio de nuestra vida cotidiana: «Procure ser continuo en la oración, y en medio de los ejercicios corporales no la deje. Así está realmente disponible para acoger un llamado que rompe sus seguridades pero que lo lleva a una vida mejor, porque no basta que todo vaya bien, que todo esté tranquilo. Es una gracia que necesitamos suplicar: «Señor, cuando lleguen las humillaciones, ayúdame a sentir que estoy detrás de ti, en tu camino». No requiere de capacidades especiales ni está reservado a los más inteligentes o instruidos, y el Padre se manifiesta con gusto a los humildes (cf. Lc 12,16-21). 18. Por otra parte, la Iglesia siempre enseñó que solo la caridad hace posible el crecimiento en la vida de la gracia, porque si no tengo caridad, no soy nada (cf. Alguien podría objetar: «Si yo soy tan manso, pensarán que soy un necio, que soy tonto o débil». 20. Indica un ser personal que nos acosa. No te quitará fuerzas, vida o alegría. El primado lo tienen las virtudes teologales, que tienen a Dios como objeto y motivo. CICMA Nº 3099. En otras ocasiones sucede lo contrario, porque las fuerzas del mal nos inducen a no cambiar, a dejar las cosas como están, a optar por el inmovilismo o la rigidez. [78] Carta enc. [36] Homilía en la Misa de la Casa Santa Marta (11 noviembre 2016): LâOsservatore Romano (12 noviembre 2016), p. 8. A causa de ese acostumbrarnos ya no nos enfrentamos al mal y permitimos que las cosas «sean lo que son», o lo que algunos han decidido que sean. Es lo que vivía san Francisco de Asís, capaz de conmoverse de gratitud ante un pedazo de pan duro, o de alabar feliz a Dios solo por la brisa que acariciaba su rostro. Porque la vida divina se comunica «a unos en una manera y a otros en otra»[13]. En la carta a los Hebreos se mencionan distintos testimonios que nos animan a que «corramos, con constancia, en la carrera que nos toca» (12,1). Por otra parte, san Juan Pablo II nos recordó que «el testimonio ofrecido a Cristo hasta el derramamiento de la sangre se ha hecho patrimonio común de católicos, ortodoxos, anglicanos y protestantes»[8]. Para santa Teresa de Lisieux «la caridad perfecta consiste en soportar los defectos de los demás, en no escandalizarse de sus debilidades»[69]. Cuando encuentro a una persona durmiendo a la intemperie, en una noche fría, puedo sentir que ese bulto es un imprevisto que me interrumpe, un delincuente ocioso, un estorbo en mi camino, un aguijón molesto para mi conciencia, un problema que deben resolver los políticos, y quizá hasta una basura que ensucia el espacio público. En realidad, la doctrina, o mejor, nuestra comprensión y expresión de ella, «no es un sistema cerrado, privado de dinámicas capaces de generar interrogantes, dudas, cuestionamientos», y «las preguntas de nuestro pueblo, sus angustias, sus peleas, sus sueños, sus luchas, sus preocupaciones, poseen valor hermenéutico que no podemos ignorar si queremos tomar en serio el principio de encarnación. Habitual a su melena bien larga, Rosalía ha sorprendido en su Instagram con una imagen que sugiere que se ha hecho un cambio de look radical: un corte de pelo bob de lo más rejuvenecedor. Pidamos que el Espíritu Santo infunda en nosotros un intenso anhelo de ser santos para la mayor gloria de Dios y alentémonos unos a otros en este intento. 35. 10. Estamos llamados a cuidar atentamente la caridad: «El que ama ha cumplido el resto de la ley [â¦] por eso la plenitud de la ley es el amor» (Rm 13,8.10). 39. El amor se detiene, contempla el misterio, lo disfruta en silencio»[118]. No tengas miedo de la santidad. Son dos herejías que surgieron en los primeros siglos cristianos, pero que siguen teniendo alarmante actualidad. CAPÍTULO QUINTO COMBATE, VIGILANCIA Y DISCERNIMIENTO. Dios nos supera infinitamente, siempre es una sorpresa y no somos nosotros los que decidimos en qué circunstancia histórica encontrarlo, ya que no depende de nosotros determinar el tiempo y el lugar del encuentro. Catequesis (19 noviembre 2014): LâOsservatore Romano, ed. WEB OFICIAL ATRESPLAYER. En los procesos de beatificación y canonización se tienen en cuenta los signos de heroicidad en el ejercicio de las virtudes, la entrega de la vida en el martirio y también los casos en que se haya verificado un ofrecimiento de la propia vida por los demás, sostenido hasta la muerte. Y abríamos la boca de nuestro corazón, ávidos de las corrientes de tu fuente, la fuente de vida que hay en ti [â¦]. 156. ¿Cómo saber si algo viene del Espíritu Santo o si su origen está en el espíritu del mundo o en el espíritu del diablo? 1 P 3,16), y hasta los adversarios deben ser tratados con mansedumbre (cf. Por lo tanto, no te santificarás sin entregarte en cuerpo y alma para dar lo mejor de ti en ese empeño. Puede haber muchas teorías sobre lo que es la santidad, abundantes explicaciones y distinciones. Son pocas palabras, sencillas, pero prácticas y válidas para todos, porque el cristianismo es principalmente para ser practicado, y si es también objeto de reflexión, eso solo es válido cuando nos ayuda a vivir el Evangelio en la vida cotidiana. [42] Carta al Gran Canciller de la Pontificia Universidad Católica Argentina en el centenario de la Facultad de Teología (3 marzo 2015): LâOsservatore Romano (10 marzo 2015), p. 6.